Hábitos tecnológicos nuevos para mejorar la productividad

Uno de los principales problemas con los que nos encontramos es cuando tenemos poco tiempo, por eso es fundamental optimizar dicho tiempo. Saber organizarnos en las tareas, aprovechar  la hora que tenemos para dejar resueltas el mayor número de cuestiones posibles, etc.

En estas fechas es el momento de ir pensando aquello de año nuevo, hábitos tecnológicos nuevos, de esta forma mejoraremos la productividad, es cierto que las nuevas tecnologías nos ayudan en el trabajo pero no es menos cierto que estas mismas nos entorpecen y nos interrumpen en muchas ocasiones mermándonos la concentración en lo que estamos haciendo.

Una de las interrupciones mas comunes es la de trabajar con nuestro móvil encima de la mesa al lado de nuestro ordenador y sin perderlo de vista ni un momento, esto significa que estamos viendo las notificaciones, mensajería instantánea personal, correos que ya tenemos abiertos en el ordenador, etc…, lo primero que haremos si queremos realmente cambiar nuestros hábitos será realizar un análisis sincero, ¿Dónde estamos perdiendo más tiempo? ¿Qué nos interrumpe y evita que finalicemos en el tiempo previsto las tareas pendientes?.

Puede que sea poco tiempo, pero aunque solo sea un segundo, el atender una notificación del Smartphone hace que nuestra concentración en lo que estábamos haciendo la perdamos e incluso perdamos el hilo de la conversación si estábamos respondiendo un mail, lo peor es que la mayoría de las veces que atendemos el móvil y dejamos lo que estábamos haciendo es por temas que no son ni urgentes ni están relacionados con el trabajo.

Realmente se trata de un esfuerzo personal que beneficiará a la empresa y sobre todo a nuestra salud, si conseguimos terminar las tareas que no hemos terminado, las largas jornadas de trabajo o la angustia por el trabajo pendiente, esto nos va permitir concentrarnos todavía mejor, ser más eficaces y lo que es mejor, reducir nuestro nivel de estrés.

Hay que reconocer que nuestro smartphone nos ahorra mucho tiempo, nos permite trabajar de forma más eficaz, pero también puede suponer un problema a la hora de mejorar nuestra productividad. Aquí también podemos poner el ejemplo de redes sociales, correo electrónico o llamadas telefónicas. Cada empresa y cada empleado tienen sus puntos débiles.

Tendremos que detectar cuál es el nuestro, buscar las herramientas para saber solucionarlo. En el caso comentado de nuestro móvil será sencillo, bastaría con retirarlo de nuestra vista, guardado en el bolsillo y silenciar las notificaciones de Facebook, Twitter, Linkedin, WhatsApp, etc…, correo electrónico o llamadas telefónicas, aunque ya sabemos que muchas veces no es tan sencillo.

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