La Telefonía IP es…

…la tecnología que permite integrar voz y datos en la misma red, siempre basados en el protocolo IP de Internet. En realidad hablamos de un sistema que lleva mucho tiempo entre nosotros (desde finales de los 90), aunque no ha sido hasta hace relativamente pocos años, gracias a la extensión de Internet, a la ampliación de los anchos de banda disponibles, la mejora de protocolos y la  calidad de servicios de voz (QoS), que se ha implementado de forma exitosa.

Las ventajas de utilizar Internet para comunicaciones de voz se extiende más allá de los usos de un teléfono analógico o digital, ya que esto nos permitirá, por ejemplo, tener llamadas internas gratuitas entre empresas, un sistema de configuración más completo y con más control, asignación de números geográficos e incluso internacionales, o una optimización absoluta de las comunicaciones.

Internet nos ofrece la red de comunicación, de forma que llevar la voz a cualquier parte del mundo es un hecho que puede realizarse de forma relativamente sencilla.

Es importante observar la diferencia entre VoIP y Telefonía IP.

VoIP es la tecnología que permite comunicar voz usando IP, mientras que Telefonía sobre IP es el servicio propiamente dicho, disponible al público y que emplea VoIP. Aunque parezca mentira, actualmente ya estamos usando esta tecnología, que está mucho más presente de lo que en principio cabría esperar.

De una forma lo más amena posible, voy a descubrir los entresijos de la Telefonía IP a un nivel de usuario básico, para luego adentrarnos en detalles algo más avanzados y ver así qué hay detrás de todo este campo tan relacionado con la informática. Sólo destacaré sus principales características, quedándonos con la información que, pensamos, es la más vital.

Protocolos y estándares de Telefonía IP

Un estándar es un conjunto de normas que permiten definir una serie de actividades de una forma pautada. La telefonía IP tiene sus propios estándares, y realmente hay muchos donde escoger, pero nos centraremos en uno solo: el SIP (Session Initiation Protocol). Este protocolo es el más conocido, fiable de los que existen para Telefonía IP y actualmente el más usado por todos.

Creado en 1996, se caracteriza por su versatilidad, y por haber sido estandarizado por la IETF (Internet Engineering Task Force), lo que lo ha hecho extremadamente popular. Además, se trata de un protocolo abierto, lo que siempre da mucha más libertad a la hora de realizar modificaciones y obtener actualizaciones.

El SIP incluye dos funciones básicas: determinar la ubicación de los usuarios, aportando movilidad, además de establecer, modificar y terminar las sesiones entre usuarios. Y esto lo realiza de manera transparente, permitiendo el mapeo de nombres y la redirección de servicios sin demasiadas complicaciones. La verdad es que el sistema que emplea es realmente sencillo y, sobre todo, compatible con todo tipo de dispositivos.

Las ventajas de SIP respecto a otros protocolos como H.323 o IAX2 son cuantiosas:

•Requiere de menos uso de CPU para las transacciones, por lo que se podrán llevar a cabo un mayor número de las mismas

•Llamadas y conexiones son independientes, aunque ambas residan en la misma capa de transporte.

•La autentificación de origen y destino se realiza mediante mecanismos HTTP, por lo que es comprensible por las personas.

•Puede identificar una llamada y trasladarla a cualquier número de dispositivos de forma simultánea.

•Puede usar cifrado de datos SSH o S-HTTP en cualquier capa de transporte

Además de un protocolo, requeriremos de un códec para codificar la voz y enviarla a través de la Red. Según el que usemos, se requerirá de más o menos ancho de banda, el más usado es el último, el 729, pues es el que menos ancho de banda requiere, aunque la conversión de audio demanda más uso de CPU que otros (pero con las máquinas que se usan hoy en día eso tampoco resulta un gran inconveniente).

Como todo, la telefonía IP requiere de diversos elementos para poder funcionar correctamente. De hecho, cuando los veamos con detenimiento, nos daremos cuenta de que una de las ventajas de la telefonía IP es que emplea menos recursos en general que la telefonía analógica tradicional, lo que reduce los costes y, al mismo tiempo, aumenta la versatilidad de esta potencial herramienta del presente y del futuro.

Lo primero que necesitamos es un usuario y una contraseña, o lo que es igual, una cuenta SIP que nos identifique como clientes de telefonía IP. Esta conexión nos la otorgará el operador al que compremos el servicio de telefonía IP, y mientras incorpore su protocolo SIP no tendremos problema alguna en cuanto a compatibilidad se refiere, ya que sólo necesitaremos una conexión a Internet para poder acceder.

Al mismo tiempo, el protocolo SIP nos asocia con un número que permite llamar entre usuarios de SIP de forma gratuita, siempre y cuando estemos bajo el servicio de nuestro operador.

El segundo elemento que requeriremos es un número de teléfono y una línea de entrada y de salida. El número de teléfono será regional (con los prefijos característicos de Barcelona, Madrid, Valencia, etc…) esto es independiente de las líneas que tengamos, entendiendo por línea la comunicación o llamada entrante o saliente.

Por eso, es posible tener un número pero multitud de líneas entrantes o salientes, o bien una línea pero multitud de números; la correspondencia entre estos elementos no tiene por qué ser proporcional ( Trunk Sip ), para este último necesitaremos otro elemento, que es la centralita.

Así, podemos establecer la conexión que deseemos siempre y cuando tengamos estos elementos. Todos ellos nos lo proporciona el operador que contratemos, que la mayoría de veces nos aporta el resto de elementos necesarios para la comunicación. Al igual que necesitamos de una compañía que nos dé conexión a Internet a nuestro ordenador, o voz y datos a nuestro móvil, también requerimos de una que nos aporte el servicio de telefonía IP, algo esencial sin lo cual no podríamos usar este servicio.

Básicamente, el operador nos da el identificador SIP necesario para que podamos transmitir la voz a través de Internet, y gracias a esto podremos comunicarnos con cualquier dispositivo compatible con SIP (ya hemos comentado antes que es el protocolo IP más utilizado, por lo que no tendremos ningún problema en este sentido) o líneas tradicionales, siendo el Operador de acceso o contratado el encargado de hacer esa conversión.

El operador establecerá las conexiones necesarias, además de otorgarnos el número o números que hayamos contratado. Será también el responsable de proporcionarnos el número de líneas de entrada o salida que contratemos, siendo dichas líneas la cantidad de llamadas simultáneas que tendremos cuando establezcamos conexiones.

Los operadores IP nos otorgan un identificador SIP para que podamos transferir nuestras llamadas a través de Internet. A partir de ahí podemos contratar diferentes servicios, desde la cantidad de líneas que queramos hasta números geográficos.